jueves, agosto 28, 2008

¿Me das fuego?

En la oscuridad, veo la luz de tu mechero entre la gente que me rodea.
Me pregunto si valdría la pena volver a fumar para poder pedirte fuego.


2 Comments:

DuLcE tEnTaCiÓn said...

A veces ocurren esas cosas, esos mecheros que nos atraen como la luz a las polillas, pero hay que ser fuerte, con lo que cuesta dejar de fumar!!!
Un saludo

nenita said...

Pues quién sabe... quizá por una noche los pulmones no se quejen mucho...

Besitos!